Lara Moyano: Copywriting. Textos para ganar dinero

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Copy… ¿qué?

Te entiendo.

Yo tampoco sé en qué momento el mundo de los negocios se llenó de tantos anglicismos, siglas y neologismos.

Probablemente la respuesta se encuentre en un punto intermedio entre la rapidez con la que ha evolucionado todo (y que ha hecho necesario contar con palabras nuevas) y esa idea tan arraigada de que en inglés las cosas suenan mejor.

Suenan mucho más profesionales… mucho más importantes…

Y puede ser verdad.

Seamos honestos.

Si me dan a elegir entre decir que trabajo como copywriter o como redactora persuasiva, sin duda me quedo con la primera opción. Incluso a sabiendas de que en el mercado hispano el segundo término da una idea más clara del trabajo que hago como copywriter.

El motivo es simple:

Decir que soy redactora persuasiva puede llevar a error.

Y no serías el primero en pensar que el trabajo de un copywriter simplemente consiste en escribir textos.

Tampoco serías el primero en equivocarte…

Pero eso tiene solución.

Copywriting o cómo vender con las palabras

Vender.

El objetivo final del trabajo de un copywriter es que aumentes las ventas de tu negocio. Y que tu lector-cliente entienda, recuerde y adquiera aquello que desea. Aquello que tú le ofreces.

En cierto sentido, los copywriters somos comerciales.

Pero aunque el trabajo de ambos busca un mismo fin (que tú vendas), las formas de conseguirlo y las herramientas para lograrlo son bastante diferentes.

Y aquí es importante recordar una posible traducción para copywriter: «redactor persuasivo».

Al fin y al cabo, el trabajo de un copywriter es precisamente ese: escribir. Redactar los textos para que conectes mejor con tu audiencia y vendas. Pero para eso no sirven unos textos cualesquiera, sino aquellos que reflejan tu visión, tu misión y tu propuesta de valor.

Vale.

Esta última frase parece sacada del «webinar definitivo que no te puedes perder». El del gurú de turno que te promete facturar cinco cifras en automático cada mes en tan solo unas semanas gracias a su método único e inigualable.

Pero no va de eso.

La realidad es que si tienes una empresa, ofrecerás algo de valor a tus clientes. Y, por tanto, tendrás una misión y una visión que transmitirles para que te elijan a ti y no a tu competencia.

A menos que no quieras ganar dinero con tu negocio.

Si no quieres que tu empresa sea rentable, entonces no tengas ni valores ni misiones ni visiones. Y mucho menos contrates los servicios de un copywriter.

Pero si quieres ganar dinero, los textos que usas importan. Y mucho.  

Entonces… ¿un copywriter es un redactor?

No.

O al menos no es la idea de redactor que tienes en mente.

Pensar que los textos que escribe un copywriter son iguales que los que escribe un redactor es algo así como pensar que el trabajo de un médico es el mismo que el de un veterinario.

Aunque entiendo por qué muchas veces se confunden ambas profesiones.

La de los copywriters y redactores, me refiero. Y la razón es simple.

Vivimos en una era digital donde sobran contenidos en Internet, pero hay afán por seguir generándolos.

Estamos infoxicados y queremos más. Mucho más.

Sin importar la calidad.

Y ocurre que se repite el mismo mensaje vacío una y otra vez que solo sirve para llenar la red de posts repetitivos:

Las 7 cosas que no te puedes perder en tu próximo viaje

Las 10 características que tienen los empresarios de éxito

Las 5 técnicas infalibles para crear tu negocio de seis cifras.

Posts que la gran mayoría de las veces se preocupan más del SEO y de las keywords que de tus lectores. Pero…

¿Acaso tus clientes son máquinas?

Está (muy) bien que tu web, tu blog, tus redes sociales, etc. tengan contenidos divulgativos relacionados con tu sector que informen a tus clientes y a tus clientes potenciales. Y está (muy) bien que en esos textos aparezcan palabras clave para que encuentren tu negocio y Google te coloque bien arriba.

No hay nada de malo en ello.

Es más, si tu negocio necesita generar contenidos, también necesitarás contar con un redactor que sepa divulgar con claridad, que sea ameno, que escriba sin faltas… Y también querrás tener a un crack del SEO a tu lado.

Pero si tu comunicación con tus clientes no va un paso más allá, estás perdiendo ventas.

Estás perdiendo dinero.

Si desaprovechas las oportunidades que tienes cada vez que tus lectores-clientes visitan la web de tu negocio o se suscriben a tu lista de correo y no pones en valor tu empresa y lo que ofreces, estás consiguiendo que no te compren.

Comprar

Estarás de acuerdo conmigo en que esta es la palabra clave que tienes que crear en la mente de tus clientes. Y eso no se consigue simplemente escribiendo contenidos. Ni cumpliendo todas las normas del SEO.

Se consigue con textos persuasivos que conecten con tus clientes.

Pero todavía tienes que saber una cosa más sobre copywriting

Un copywriter no va a validar tu idea de negocio.

De eso te tienes que encargar tú o un asesor que sepa evaluar los mercados y las oportunidades de cada sector.

Y también te tienes que encargar (o un asesor) de definir bien a tu cliente ideal (o buyer persona, si prefieres los anglicismos) y de saber a quién le estás vendiendo y por qué le estás vendiendo.

Si tu idea de negocio es mala; si hay una competencia feroz y no puedes hacer frente a los precios tan bajos que ofrecen y que explican por qué tú no vendes; si directamente no hay clientes que busquen ese producto o servicio…, entonces, por bueno que sea, un copywriter no conseguirá milagros.

Probablemente sí logre que vendas algo. No sería el primer copywriter que con sus textos le vende hielo a un esquimal, pero estarás conmigo en que a medio-largo plazo el futuro de un negocio así está perdido.

Es importante que entiendas esto.

Porque aunque una parte del trabajo de un copywriter se base en la investigación del mercado y en la identificación de eso que tú haces diferente (y que le aporta valor a lo que vendes), si no has evaluado bien tu negocio, los textos que escriba no van a funcionar.  

Aguanta, ya casi terminamos.

Solo me queda contarte una cosa más sobre copywriting.

El precio.

Todos queremos ganar dinero, pero nos escuece pagarlo.

A todos.

Bueno, puede que se salven los multimillonarios filántropos, esos nuevos mecenas digitales 2.0 a quienes no les escuece pagar por adelantado una factura.

Creo que todos buscamos un mecenas así para nuestro negocio.

Pero por desgracia, los mecenazgos no suelen estar a la orden del día y mucha gente se sorprende al conocer tarifas habituales en el mundo del copywriting. Total, si solo escribimos textos…

Y sí, escribimos textos. Pero cuando contratas a un copywriter, no solo estás pagando por las palabras que te entrega, sino por su tiempo.

Tiempo que emplea en preguntarse e investigar sobre:

  • El público al que te diriges.
  • La relación que tienes con tu público (clientes fríos, templados o calientes).
  • Por qué ese público se interesa por el mensaje de tu negocio.
  • El medio en el que te comunicas con tu cliente.
  • El resultado que esperas conseguir.
  • Qué beneficios ofrece el producto o servicio que vendes.

Y también se pregunta e investiga sobre lo que hace tu competencia.

De nuevo, no para validar tu negocio ni para decirte qué es lo que deberías hacer para ganar dinero. Sino para encontrar eso que tú haces diferente. Y para reflejarlo en tus textos.

Esos detalles, por mínimos que sean, son los que hacen que vendas.

Y todo eso lleva tiempo.

Y el tiempo, indudablemente, vale dinero.

¿Cuánto?

Depende de lo que necesites. Aunque te puedo adelantar que no es la misma cantidad que pagarías a un redactor de contenidos. Es más, bastante más. Pero es una inversión para tu negocio que te va a traer muchos beneficios.

Para saber más de Lara: https://www.linkedin.com/in/lara-moyano/

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